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Objetivos 9: Industria, Innovación e Infraestructura

 

Objetivo 9: Industria, Innovación e Infraestructura

Se basa en construir infraestructuras resilientes, promover la industrialización inclusiva y sostenible y fomentar la innovación.

Las inversiones en infraestructura (transporte, riego, energía y tecnología de la información y las comunicaciones) son fundamentales para lograr la sostenibilidad y empoderar a las comunidades en muchos países. Desde hace tiempo se reconoce que la inversión en infraestructura es necesaria para aumentar la productividad y los ingresos, y mejorar los resultados en materia de salud y educación.



Metas del ODS 9


  • INFRAESTRUCTURA SOSTENIBLE
Desarrollar infraestructuras fiables, sostenibles, resistentes y de calidad, incluidas infraestructuras regionales y transfronterizas, para apoyar el desarrollo económico y el bienestar humano, haciendo especial hincapié en el acceso asequible y equitativo para todos.
  • INDUSTRIAS INCLUSIVA Y SOSTENIBLE
Promover una industrialización inclusiva y sostenible y, de aquí a 2030, aumentar significativamente la contribución de la industria al empleo y al producto interno bruto, de acuerdo con las circunstancias nacionales, y duplicar esa contribución en los países menos adelantados.
  • ACCESO A PYMES A SERVICIOS FINANCIEROS Y CADENAS DE VALOR
Aumentar el acceso de las pequeñas industrias y otras empresas, particularmente en los países en desarrollo, a los servicios financieros, incluidos créditos asequibles, y su integración en las cadenas de valor y los mercados.
  • MODERNIZAR INFRAESTRUCTURA, TECNOLOGÍA LIMPIA
De aquí a 2030, modernizar la infraestructura y reconvertir las industrias para que sean sostenibles, utilizando los recursos con mayor eficacia y promoviendo la adopción de tecnologías y procesos industriales limpios y ambientalmente racionales, y logrando que todos los países tomen medidas de acuerdo con sus capacidades respectivas.

En qué consiste el ODS 9


El acceso a energía eléctrica y agua, la existencia de carreteras, de conexiones marítimas, áreas y de internet son aspectos esenciales para lograr sociedades prósperas y sostenibles. 

La inversión en infraestructura y la innovación son motores fundamentales del crecimiento y el desarrollo económico. Con más de la mitad de la población mundial viviendo en ciudades, el transporte masivo y la energía renovable son cada vez más importantes, así como también el crecimiento de nuevas industrias y de las tecnologías de la información y las comunicaciones.

Desafíos y oportunidades para la implementación, el seguimiento y el examen del ODS 9 y sus metas


  • Desafíos

    • El avance de la penetración de Internet continúa en América Latina y el Caribe. Sin embargo, quedan pendientes problemas relacionados con la calidad y la equidad del acceso.

    • Los países que han logrado reducir las diferencias de ingreso per cápita con las economías más avanzadas lo han hecho transformando sus patrones de especialización. Sin embargo, América Latina y el Caribe no ha sido capaz de transformar su estructura productiva con una velocidad e intensidad similar a la de economías asiáticas como China. Su patrón de especialización ha cambiado poco en los últimos 30 años y en algunos casos se han profundizado los patrones existentes.

    • El auge de las materias primas tuvo efectos positivos sobre diversos indicadores económicos y sociales, pero al mismo tiempo agudizó (en los casos de América del Sur y el Caribe) la “primarización” de las exportaciones, razón por la cual el fin del auge vino acompañado de una desaceleración económica.

    • América del Sur depende de las exportaciones de recursos naturales y de manufacturas intensivas en recursos naturales como fuente de divisas. Estas últimas cumplen también un papel clave en las exportaciones del Caribe y Centroamérica.

    Oportunidades

    • La oferta total de energía en América Latina y el Caribe todavía depende significativamente de los hidrocarburos, a pesar del enorme potencial que la región posee en el ámbito de las fuentes renovables, que presentan, además, una notable complementariedad geográfica y estacional.

    • La simple importación de tecnología es solo el comienzo de los procesos de aprendizaje, difusión e innovación en materia de tecnologías ambientales, ya que cada país y cada región tienen características muy específicas.

    • Ignorar la necesidad de desarrollar capacidades propias implica perder una ventana de oportunidad para reducir la brecha tecnológica, así como para promover el aprendizaje y la inversión. También implica una pérdida de eficiencia ambiental por cada dólar que se invierte en tecnología y equipos importados, dado que estos resultan menos eficientes cuando no existen las capacidades y la innovación locales para complementarlos.

Recomendaciones desde América Latina y el Caribe para alcanzar el ODS 9 y sus metas

  • Para promover el crecimiento económico y el empleo en América Latina y el Caribe y, al mismo tiempo, evitar o mitigar los efectos sobre el medio ambiente que esto conlleva, es necesario diseñar políticas que favorezcan las inversiones en tecnologías, bienes y servicios asociados a un sendero de desarrollo bajo en carbono y a una menor huella ambiental. Este sendero representa la base productiva y tecnológica del desarrollo sostenible.

  • Es preciso redefinir incentivos y marcos institucionales de modo que fortalezcan el papel orientador de la inversión pública y promuevan una mayor cooperación público-privada. El papel orientador del sector público se vuelve especialmente importante para generar los mercados relevantes en materia ambiental.
  • Las actividades que afectan negativamente el medio ambiente y que, además, crean relativamente poco empleo y escasos encadenamientos productivos deben ser sustituidas por un conjunto más diversificado de actividades que tengan una huella ambiental menor y un mayor impacto en el empleo y el ingreso.

  • Es esencial fortalecer y actualizar las capacidades tecnológicas propias de la región para reducir gradualmente su déficit de bienes con un mayor componente tecnológico, así como aplicar una política que combine adecuadamente la demanda de nuevas capacidades con la educación y la formación profesional en las nuevas áreas de la tecnología ambiental.


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